Sombras que se asoman a la puerta
tomando su alegría por rehén.
Recuerda la primera vez que eso le ocurrió
fue hace mucho tiempo era todavía un niño.
Su inocencia se ha escurrido,
sus pensamientos maquiavélicos son surtidos
no hay un Dios, no hay un santo
el es todo en lo que ha creído.
Los días pasan sin que se de cuenta
las horas pasan tan lentas
los segundos castigan sus penas
el tiempo no da respuestas.
Ellos no se aman
no se a que diablos claman.
Ellos ni se besan
esta prisión los encarcela.
Aparentar cuesta
aparentar estar bien es una odisea
sonríes y hablas, saludas y abrazas
querer llorar es impensable, lo sabes.
Camina por las calles y piensa
lo que me pasa no es gran verga
esto no es problema
cuando se convierte la costumbre en cadenas.