viernes, 28 de mayo de 2010

Días lluviosos

Elegiría días lluviosos si pudiese,
y para ocasiones especiales los soleados,
caminaría para atrás si supiese
que el tiempo se devuelve con mi andar,
despertaría de mis sueños cuando fuesen,
reales y no una ilusión.

Correría y despertaría a los gallos
para que no sueñen porque lo real es mejor.

Si quisiese me quedaría sentado
con mi licor preferido
escuchando el sonido de las gotas
contando cada gota y sintiendo cada gota.

Días lluviosos que confiesan
que es mejor que sentir frío que calor,
paños mojados, gente corriendo.

Caminaría si quisiese en un día lluvioso
sin rumbo alguno,
sin fe,
sin esperanza,
sin sentido.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Sentimientos Recurrentes


Estas situaciones las viví anteriormente, no en mi vida pasada y no en un pasado distante; las viví ayer y el día antes de ayer y en realidad es más fácil decidir cuando no las he vivido.
Pesa en mi consciencia cada acto de egoísmo de tu parte, estoy ahí, lo veo todo, lo escucho todo y lo siento todo, así que no puedo juzgar porque los sentimientos se apoderan y bloquean parte de mí.
Trato de escapar en un mundo distinto y aún así no puedo, trato de reflejar mi conducta normal y es difícil, en cada palabra, en cada foto, hay una parte de mí que no conozco pero se desarrolla desde adentro, sentimientos.
Y es verdad y es mentira y es cualquier cosa a la vez, no me siento parte del sistema, me siento indiferente ante el mundo, cuando mi mundo eres tú y lo que haces me atormenta a cada instante.
Son esos sentimientos que recurren a mi desde la niñez cuando las situaciones comenzaron a suceder y desde ese momento no han terminado.
Ahora mido muchos centímetros más que antes y además de esto otras cosas diferentes me atormentan, pero no vivo, no juzgo, no puedo, no conozco, no siento, no termina lo indignarte de sentir y sentir esto otra y otra vez.

martes, 25 de mayo de 2010

Natacha XXI

De relaciones y el amor.
Del romance y los trucos.
De ti

La protagonista de esta historia es "Natacha", un nombre ficticio, sexy y atractivo, como ella. Aclaro que mi participación en la historia fue inconscientemente presente, pero al fin y al cabo omnisciente. 

Natacha entre muchas otras cosas es divertida, espontánea y astuta, sabe como y que decir, en ocasiones sabe lo que otras personas le preguntaran y sabe lo que van a responder, y es lo mas me asombra de ella hasta el momento, pero aguarda, todavía nos quedan lineas. 


La noche llama a la imaginación, y la diversión es obligatoria para ella. Noche de fiesta, es tiempo de salir a bailar y divertirse. 2 AM y se le ve a Natacha sentada, descansando un poco; se acerca Carlos, un simple desconocido.

C: ¿Quieres bailar?
N: No gracias, tal vez luego, estoy cansada.

Carlos luce un poco decepcionado pero se retira y la noche avanza, todo se vuelve intenso, el alcohol toma nuevos niveles, luego de varios minutos aparece de nuevo, el insistente, el impaciente Carlos.

C: Vamos a bailar (sosteniendo su mano)
N: Si, ¿por que no?, me gusta esta canción, bailemos.
C: No se bailar mucho, pero quiero bailar contigo.
Natacha sabe que lo dice por llamar a la conversación...
N: bailemos, no hay problema, yo te enseño.
C: me parece bien

Natacha sabia que Carlos mantenía sus pasos al ritmo, no era un gran bailarín; tampoco un "no se bailar" pero congeniaron una conversación, en instantes todo acabo, la luces bajaron y la ultima canción comenzo a sonar, era tiempo de despedirse o eso pensaba yo que iba a ocurrir, pero fue diferente afuera. Carlos tiene un cierto interés por Natacha, cualquiera con dos dedos de frente sabría eso y Nachata lo sabia antes de que el simplemente lo pensara. Fuera del club nocturno siguieron la conversación hasta que llego un punto en el que no sabían que hacer con una noche tan joven, Natacha no queria llegar a su casa y Carlos la invito insistente y repetidas veces para que ir a compartir con sus amigos, ella estuvo pensativa al respecto; desde atrás lo llamaban y hacia caso omiso. Natacha lo pensó...

N: ¿quienes son tu amigos?¿van a haber muchachas alla?
C: Si, unos cuadres ahí.
N: y ¿cual de ellas es la tuya?
C: no vale, ninguna de ellas, son todas amigas.
N: Ok, pero me sentiria incomoda porque no conozco a nadie.
C: Somos todos amigos
#1: ¿vas a venir? apurate (alguien gritó al fondo)
N: ve con ellos, te estan llamando.
C: yo quiero que vengas conmigo
N: enserio, me sentire incomoda
C: bueno entonces ven a mi casa, no ahi nadie
N: no me parece
C: ven, tu no quieres ir a tu casa, ¿por que no vamos a la mia?
N: es cierto no quiero pero ...

Para no hacer tediosa la historia, ella termino por ir a su casa, entraron a su habitación y comenzó una conversación, de esas cosas que no se encuentran en un libro, sino que son archivos de historias.

N: Los hombres creen que son los únicos capaces de decir cosas bonitas para que una chama caiga, pues tal vez muchas de esas cosas, esos trucos yo los he dicho, o yo los he usado. Como ese de verme a los ojos y decirme "tu eres bella". Ustedes no analizan y dicen esas cosas por decirlas por que quieren mas que solo una charla. Yo también he dicho cosas bonitas yo también he mirado a los ojos y caen, porque caen.
C: puede que tengas razón te he dicho cosas bonitas por que lo he sentido pero eso no quiere decir que todos seamos iguales, las mujeres quedan traumatizadas por que venga uno que le pinte arco iris, le diga un poema de amor y luego la deje por otra y se hacen a la idea que el próximo también lo hará.
N: si eso es cierto, pero te voy a hacer una pregunta, ¿como me llamo? ...

Carlos no recordaba el nombre de aquella chica a la que vio a los ojos y le dijo "tu eres bella", no podia creerlo.

N: ¿ves mi punto? no sabes mi nombre, o no te acuerdas de mi nombre.
C: tu belleza no necesita nombre, pero si me lo dices te prometo que jamás se me olvidara, debe ser los tragos demas... y tu te acuerdas del mio.
N: es no es el punto, no me importa tu nombre, pero a ti si te deberia importar el mio.
C: ajaa, como asi es la cosas. Las mujeres piensan que pueden jugar con los hombres como juguetes, por eso y no es excusa, las engañan, es como un juego engañar o ser engañado y creo que engañar en tu fuerte, sin ofender.
N: prefiero ser la que engaña que ser engañada y no es excusa que valga tienes razón, pero a la final los hombres obtienen lo que quieren de las mujeres.
C: y la mujeres no? ellas tienen eso y hasta mas ...
N: algunas, obviamente.

Dejemos la conversación hasta ahí, es obvio que ser omnisciente no me da el derecho de escuchar toda la conversación.

Ella solo quiere algo, quiere solo divertirse, quiere algo diferente, una aventura, ella es parte del mundo, y actual como tal. Hombres y mujeres engañan, actuan, dañan, lloran. Ahora ella es aventurera. No es de sorprenderse que encuentres a Natacha camino a tu casa, o se cruce contigo en la puerta de un centro comercial, o que mires al espejo y te des cuenta que Natacha está ahí y es tu reflejo.



miércoles, 19 de mayo de 2010

Silencio, suspiro y engaño.

Silencio. Tratando de crear un lienzo inmaculado en mi mente. Era abrumador el solo observar, así que cerré los ojos un breve instante y luego camine hacia la acera frente a su casa, saqué un cigarro prestado y lo encendí con fósforos prestados. Eran alrededor de las 4 a.m., no estaba ebrio o sobrio, solo sentía ese leve sabor a licores mezclados que acabaron haciendo efecto más tarde ese mismo día. Un carro atravesó el silencio, seguía solo, mis pensamientos eran aleatorios, alternaba entre sucios recuerdos de mis días pasados y expectativas ambulantes para el futuro. Escuché voces que se acercaban cada vez más y luego se volvían lejanas, hasta que levemente dejaba de escucharlas. 

Suspiro. Aceptando los frágiles pedazos de resignación que recogía mientras me adentraba nuevamente hacia el final del callejón, sentía el sonido retumbante cada vez más fuerte, cada vez más cerca hasta que por fin estaba ahí, el lugar donde estaban todos reunidos, en grupos definidos, los que bebían, los que fumaban, los que bailaban y los que no hacían ninguna de las anteriores. Me mantuve distante observando que el tiempo ausente no inmuto el ambiente.

Engaño. Una de esas actitudes que solo puedo compartir cuando provienen de mi, leí que poseo rasgos de personalidad anormal, lo que explica mi falta de compromiso sentimental. Exacto, no podía permitirme estar en esa situación y aún así estaba expuesto. Me acerque, estaba cerca, cerca y más cerca, y lo comprendí. Era evidente.